sábado, 9 de agosto de 2014

Al Parecer Samsung Podría Verse Afectado Como BlackBerry, Palm, Y Nokia


Apple Vs Samsung

Tiempos difíciles para Samsung que parece haberse embarcado en un descenso por una empinada pendiente para descubrir que no sólo falla el freno delantero y el trasero está en las últimas.

El primer aviso serio lo vimos a comienzos de mes pasado, cuando la firma coreana avanzó unos resultados al cierre de trimestre que abocaban a la firma a un profit warning y lo que es peor aun, que las peores cifras estaban todavía por llegar.

Lo curioso del asunto es que el alarmante aviso ha pillado por sorpresa a todos: un fabricante de primer nivel que parecía que podría poner contra las cuerdas al todopoderoso iPhone y que no paraba de salir al mercado con nuevos e innovadores modelos, no parecía un candidato en absoluto para una situación tan delicada, pero lo malo es que esta historia ya la hemos visto en el pasado (recordemos a Palm, BlackBerry o Nokia). El propio Dan Frommer no ha tenido piedad a la hora de reflejar la situación de Samsung, y ha sido expeditivo: “Tiene difícil arreglo”.

¿Cómo es posible que el fabricante que ha batido la bandera de Android en lo más alto esté ahora ante el abismo en el mercado?

Aunque los responsables de la firma mantienen que se trata de una situación coyuntural que se corregirá con el paso del tiempo y nuevos modelos de smartphones, parece que la compañía estaría pagando los platos rotos de una confusa estrategia de mercado en la que estaría siendo remendada por arriba, y también por abajo.

Android ha sido siempre una plataforma abierta que ha podido incorporar cualquier fabricante, y los chinos han encontrado un filón vendiendo móviles low cost con los que han ido menguando la cuota de mercado de Samsung en la gama baja.

Pero Apple se ha afianzado muy bien entre los clientes premium, contando además con una creciente presencia en el mercado chino, y por otro lado, MI (otrora Xiaomi), se ha convertido en una alternativa mucho más agresiva e interesante que los sofisticados Galaxy.

¿Un salto al vacío?

Como apuntábamos, los directivos de la compañía corrieron a intentar calmar los ánimos de los inversores sugiriendo que todo iba bien y que tras este traspiés propio de la situación actual del mercado, todo volvería a su cauce gracias a la llegada de nuevos modelos. Vamos, una vez más de lo mismo que esto se arregla solo.

Y bien, una buena prueba de que no parece que vayamos a ver cambios en la estrategia de la compañía a corto plazo es que la firma sigue obsesivamente obcecada en dinamitar la sólida estructura del iPhone en el mercado.

Sabíamos que Apple iba a presentar su gran baza el 9 de septiembre, precisamente el modelo de iPhone que se presupone en formato tablet, el segmento dominado por el momento por Samsung. Pues bien, a los coreanos les ha faltado tiempo para adelantar unos días el lanzamiento del Galaxy Note 4, una edición más de un formidable phablet, pero que llega ahora con el insoportable peso de tener que enderezar un rumbo que se ha torcido en exceso para la compañía.

Los coreanos se empeñan con insistencia en erguirse al lado de Apple para demostrar que ellos son más altos, pero lo cierto es que esto no es necesario: el mercado pondrá a cada terminal y fabricante en su sitio, y si uno se empeña en demostrar que es mejor que el otro, más vale que lo sea y con diferencia, porque si no, los clientes no tendrán piedad.

Así pues, el Note 4 llega condenado a ganar por goleada para devolver la confianza a los inversores, y por extensión, a los usuarios, y sin embargo, ya han comenzado a gotear alarmantes declaraciones de analistas que auguran un gris futuro a este modelo.

Neil Mawston de Strategy Analytics lo explica bien: “Samsung necesita revitalizar el mercado con algo realmente revolucionario, como una pantalla que se doble”, y todo parece indicar que el Note 4 será una reedición mejorada de la versión anterior, y que arrastrará a un grupo de clientes mucho menor hacia el cambio.

Más duro es Neil Shah, responsable de Counterpoint Tecnology Market Research, que sugiere que Samsung debería haber aprendido de “la debacle del Galaxy S5”, o lo que es lo mismo, no haber conseguido una mejora sustancial como para cambiar de modelo.

Y como a cualquier perro flaco siempre se le pegan las pulgas, un diseñador aficionado se ha atrevido a enseñar a Samsung cómo deberían hacerse las cosas, y empezado por la marca.

Atentos, porque lo que sugiere es mucho más que un cambio de logotipo...

Fuente : Tecnologia /  Elconfidencial