miércoles, 4 de junio de 2014

La interceptación ilegal de comunicaciones electrónicas aumenta un 21% en dos años




El Ministerio del Interior presenta por primera vez datos de cibercriminalidad en su Anuario Estadístico.
El fraude informático es el delito más frecuente, seguido de las amenazas y los ataques contra el honor de los usuarios.




La interceptación ilegal de las comunicaciones electrónicas aumentó en 2013  un 6% respecto al año anterior, según datos proporcionados por primera vez por el Ministerio del Interior.Respecto a 2011, el incremento se sitúa en un 21%. En concreto, el año pasado las fuerzas de seguridad (Policía,Guardia Civil y policías locales) detectaron 1.805 interceptaciones ilícitas o accesos ilegítimos a equipos informáticos, por las 1.701 de 2012 o las 1.492 de 2011.

Podría parecer poco dado lo fácil que parece que resulta acceder a dispositivo, como han demostrado varios programas de televisión en los últimos meses, pero no hay que olvidar que se trata únicamente de las interceptaciones detectadas por las fuerzas de seguridad, y no las que podría haber en la realidad.
El dato es uno de los muchos relativos al cibercrimen que ha dado a conocer el Ministerio del Interior como adelanto del próximo Anuario Estadístico del Departamento correspondiente a 2013 y que demuestran que, aunque las infracciones penales en torno a estos tipos delictivos se han estabilizado, "el porcentaje de criminalidad se ha incrementado en los últimos años".

Además de la interceptación, también ha aumentado la interferencia en los dispositos con objeto de borrar o dañar datos, que ha pasado de 298 en 2012 a 359 el pasado año.

Por otro lado, el fraude informático resulta ser con diferencia el delito más frecuente del sector, ya que seis de cada diez infracciones se refieren a estafas. En concreto, en 2013 las fuerzas de seguridad detectaron 26.664 fraudes informáticos, algo menos que los que se registraron en 2012, cuando hubo 27.231, pero bastante más que los 21.075 descubiertos un año antes.

Las amenazas y coacciones a través del ciberespacio, por su parte, son con claridad el segundo tipo delictivo más común. Dos de cada diez ciberdelitos corresponden a esta tipología. Policía, Guardia Civil y policías locales detectaron 9.064 infracciones de esta clase en 2013, algo menos también que las registradas un año antes (9.207) y que en 2011, cuando se identificaron 9.839 coacciones electrónicas.
Los delitos contra el honor son los terceros más habituales (casi 0,5 de cada diez), un tipo que ha aumentado este año pasado cerca de un 4% respecto a 2012. En concreto, en 2013, las fuerzas de seguridad localizaron 1.963 ciberataques al honor, por los 1.891 que captaron el ejercicio anterior.

El pasado 5 de diciembre, el Consejo de Ministros aprobó la denominada Estrategia de Ciberseguridad Nacional, primera medida importante que tomó el Consejo de Seguridad Nacional tras la creación de la Estrategia de Seguridad Nacional. El objetivo era dar respuesta al desafío que representan los riesgos y amenazas que presenta el ciberespacio.