miércoles, 4 de junio de 2014

China implementará inspecciones de seguridad a productos tecnológicos.




El gobierno chino pronto establecerá una serie de estándares estatales de seguridad técnica para los productos y servicios tecnológicos. Expertos de la Oficina Nacional de Información de Internet (NIIO), parte del Departamento de Estado chino, someterán a escrutinio productos y servicios usados para comunicaciones, finanzas, energía, seguridad nacional y otros propósitos.

El sistema pretende proteger la “seguridad nacional de Internet”, le dijo a la prensa [zh] el vocero de la oficina, Jiang Jun. Un día después del anuncio, Beijing prohibió el uso de Windows 8 de Microsoft en las computadoras gubernamentales.

Aunque Jiang Jun alegó que el sistema de inspección es tanto para los productos y servicios nacionales como extranjeros, también resaltó que [en], “por largo tiempo, gobiernos y empresas en unos pocos países han reunido información sensible a gran escala, sacando ventaja de su monopolio en el mercado y de la vanguardia tecnológica… No sólo minando seriamente los intereses de sus clientes sino también amenazando la ciberseguridad de otros países.”

Jiang Jun también enfatizó que el gobierno de los EE.UU. tiene una legislación similar que inspecciona los productos y servicios de TI extranjeros. En 2012, el congreso de los EE.UU. investigó a [en] Huawei y a ZTE y advirtió que las dos corporaciones chinas de TI eran amenazas para la seguridad del país.

Muchos, consideran al sistema como una respuesta directa a las recientes tensiones entre Beijing y Washington acerca del asunto del ciberespionaje. En un reciente incidente, cinco funcionarios militares chinos [en] fueron acusados de hackear computadoras de seis corporaciones estadounidenses y robar secretos industriales.

En Weibo, blogueros nacionalistas describieron el sistema como un duro golpe [zh] contra las fuerzas anti-China y sugirieron que los gigantes de internet estadounidenses, incluyendo a Cisco, IBM y Microsoft, resultarían afectados.

La política también podría tener efectos adversos en una amplia gama de aplicaciones usadas por los ciudadanos, incluyendo las herramientas para eludir la censura. El año pasado, una herramienta para eludir la censura llamada Open Door [en] fue retirada de la Apple Store en China. Ahora, las autoridades chinas cuentan con una base legal para presionar a los proveedores de servicios para quitar del mercado, de manera similar, aplicaciones “ilegales”.

Conforme al nuevo sistema, la tarea de vetar los productos tecnológicos estará bajo la supervisión de la NIIO. En su declaración pública la agencia sostuvo que “el veto tiene como objetivo evitar que un proveedor saque ventaja de su producto para, ilegalmente, controlar, perturbar o interrumpir sistemas informáticos, así como también, reunir, almacenar, procesar o usar información de sus clientes”.

Fang Bingxing, el padre del denominado ‘Gran cortafuegos chino', le dijo a la prensa local [zh] que el sistema de inspección creará una “lista negra” y una “lista blanca”. Sólo los productos de la lista blanca podrán entrar a China. Beijing comenzará inspeccionando los productos y servicios de TI estratégicos.

Los medios locales explicaron [zh] que antes de ingresar al mercado chino los productos informáticos, incluyendo hardware como teléfonos inteligentes, computadoras y otros artefactos móviles, y software, como sistemas operativos, programas y aplicaciones, deberán ser sometidos a una inspección técnica para asegurar que los productos no constituyen una amenaza para la seguridad nacional. Además, los productos que pueden generar monopolio en el mercado también estarán sujetos a una prohibición ya que podrían causar efectos adversos para la seguridad económica y social.

La política es un flagrante ejemplo de las tensiones entre seguridad, control social y crecimiento económico que enfrenta China. Cómo se concrete en los próximos meses puede ser un indicador de intereses más profundos relativos a la información y las finanzas entre los líderes del gobierno.